La revolución es posible y hasta inevitable, dirán algunos. Es permanente, aportarán otros, como los miembros de Gondwana. Ellos la hacen día a día, cantando con alegría y llevando a su público a bailar.
Los matices se fueron colando entre las coordenadas que fijaron el bajo de I Locks Labbé y los teclados de Kano Valenzuela. Durante la tercera visita de la banda chilena a Tucumán los sonidos se fundieron con la armoniosa voz del nuevo cantante, MC Jona. Con saltos y danzas, y los dreadlocks al aire, el frontman le aportó más calor a la estrellada noche tucumana.
El auditorio Monumental está convirtiéndose -además de un ámbito de bailanta ardiente- en un espacio para el reggae; después de todo. Aire libre, algunas palmeras y mucho espacio para deambular fueron el justo y necesario escenario para la presentación de "Revolución", el sexto disco de estudio de Gondwana. Y también para mostrar al inquieto Jona al frente de esta formación sólida, fuerte y alegre que se prepara para festejar sus 25 años de rodar y girar por el mundo.
La contundencia del sonido, la irresistible cadencia tropical y la claridad del discurso, sin que llegue a ser tan profundo como para cerrarse, hicieron de este reencuentro un momento demasiado breve como para no esperar que se repita pronto.
La resistencia a los atropellos y desventuras, como el amor, son parte de una construcción permanente en el ideario de Gondwana. Desde lo filosófico y político, pero también como elemento musical en torno del reggae, el género que admite y asimila todo eso sin contradicciones. Esa es la revolución por la que batalla el grupo, y es la que atrajo a la familia del reggae tucumano en la noche del viernes.
La participación de las bandas tucumanas Skaraway, La Luzbel y Valores Reggae ayudó a mitigar la espera y a preparar el ambiente para seguir bailando luego con los chilenos.